martes, 12 de junio de 2007

Desarrollo Sostenible




En el presente blog vamos a observar algunos de ejemplos de la explotación de un recursos y como se evitaron la pérdida del mismo.

El Café un ejemplo de desarrollo sostenible
Zona cafetalera del Noroeste de Nicaragua y Comunidad Autónoma de Aragón, España.
Socio local
El socio local es la asociación de cooperativas nicaragüenses CAFENICA , donde se encuentran reunidos el 20% de los pequeños productores de café de este país. Entre todas las organizaciones producen y exportan un poco más del 15% de la producción de Nicaragua (106.0 miles de quintales oro). Todas estas organizaciones cuentan con sus laboratorios de catación, lo que permite conocer muy bien el café que producen. Por el manejo y el tipo de comercialización que desarrollan las organizaciones al café, es posible la diferenciación con denominaciones de origen.
Financiador
El proyecto tiene una duración de 3 años y está cofinanciado por las siguientes instituciones:
Unión Europea, CAFENICA (Nicaragua), Fundación Ecología y Desarrollo (España) y Centro de Tecnología “Notting Dale” (Reino Unido).

Breve Descripción
El proyecto tiene como objetivo general que los consumidores de café de España, al discriminar su consumo hacia el café de sombra, protejan los bosques tropicales de café. Con esto, a su vez, se aumenta la calidad de vida de los pequeños productores de la zona que cultivan este café, mediante la creación de una oferta y una demanda desde España del café orgánico y “bajo sombra”, de manera que el propio funcionamiento del mercado trabaja en pro de la sostenibilidad del cultivo del café.
El proyecto se desarrolla en dos ámbitos geográficos distintos y complementarios: Nicaragua (zona cafetalera del noroeste) y España (Comunidad Autónoma de Aragón).
Desde Nicaragua, las dos líneas generales de acción son:
Fortalecer y proteger el equilibrio sostenible del ecosistema del bosque tropical del café y su biodiversidad, para lo que se va a apoyar tanto la mejora de la calidad del producto (certificaremos su producción de café orgánico y de café bajo sombra) y desarrollaremos tecnologías limpias de beneficiado de café (renovaremos y reconvertiremos 85 beneficios húmedos de café en beneficios ecológicos), con la finalidad de aumentar los ingresos de los pequeños productores ya que el café orgánico y de calidad obtiene mejores precios en los mercados internacionales.

Con esto, se conseguirá aumentar la calidad de vida de los productores de café sostenible “bajo sombra” y se protegerá el bosque tropical donde realizan sus actividades productivas.
Desde España, las dos líneas generales de acción son:
Educar a los consumidores españoles en el consumo responsable de café y sus implicaciones internacionales para personas y ecosistemas. Para ello realizaremos una campaña informativa y publicitaria en España, apoyados por una red de organizaciones que ya están o bien trabajando en el tema o bien sensibilizadas, empezando al principio por una Comunidad Autónoma española (Aragón) para, posteriormente, difundir esta experiencia por todo el territorio nacional. Paralelamente se va a facilitar el establecimiento de relaciones directas entre productores (nicaragüenses) y tostadores, distribuidores y consumidores (españoles) de un producto (café). Con este fin, se apoyará la disponibilidad del café orgánico, de comercio justo y de calidad, procedente de las cooperativas nicaragüenses en las redes de consumo habituales: supermercados, comercio, mercados, cafeterías, bares y restaurantes.
Contexto
Cuatro grandes corporaciones dominan actualmente el mercado mundial de café, ayudados por las barreras arancelarias y los subsidios de los países desarrollados donde se encuentran ubicadas - Nestlé, Kraft Jacobs Suchard, Sara Lee y Procter&Gamble –. Por tanto, nos encontramos en un mercado donde existe un oligopolio consolidado.
En 1989, con la ruptura del Acuerdo Internacional del Café (AIC) que tenían los países productores par controlar la oferta del producto, el mercado del café quedó a merced de estas empresas multinacionales. En situaciones como esta, donde existe un desequilibrio de poder tan evidente entre oferta y demanda, el mercado es devastador, como demuestra la situación de pobreza en la que se encuentran actualmente 25 millones de pequeños caficultores.
En resumen, el productor y el consumidor de café actualmente están a merced de las políticas de mercado de las multinacionales, cuyos objetivos son invariables: maximizar sus márgenes de beneficios. Las multinacionales ya han desarrollado tecnologías para enmascarar el amargo sabor del café robusta. La creación de estos nuevos métodos de tostar y mezclar café de peor calidad ha frenado la iniciativa conjunta de los productores para proveer el mercado de un café de mayor calidad.
Dada la crítica situación y las aún peores perspectivas del mercado mundial de café, existe un Plan de Rescate de la Calidad del Café y se pretende celebrar una Conferencia Internacional del Café para 2003, ambas promovidas por la Organización Internacional del Café (OIC), con el fin de frenar la crisis e intentar garantizar la calidad del producto.
Justificación
Este proyecto parte de la base de que: "...Hay que reconocer que la mayor causa del deterioro del medio ambiente global y mundial es el patrón insostenible de producción y consumo..." (Informe del Secretario de General de Naciones Unidas 1999); por lo que se pretende revertir esta tendencia con un proyecto demostrativo concreto que ponga a trabajar el mercado de café en España a favor de la producción sostenible de café en Nicaragua, de forma que se conserve su medio ambiente y les ayude a mejorar sus condiciones de vida.
El hábitat natural del café es un bosque autóctono que cubre con sombra al arbusto del café, haciéndolo sostenible, pues logra un equilibrio entre los nutrientes extraídos del suelo por el arbusto y la materia orgánica que se convierte en abono, las hojas caídas de los árboles. Este ecosistema es hogar de una gran cantidad de fauna y flora, incluyendo especies de pájaros migratorios, mamíferos, plantas, etc. El café es el producto agrícola idóneo para encabezar y transmitir de manera pedagógica la mayoría de las causas emblemáticas que son las causantes de la pobreza y la degradación ambiental. Además, es la segunda materia prima más comercializada en el mundo después del petróleo, con lo que su impacto y replicabilidad le hacen mas idóneo aún si cabe.
Identificación de Beneficiarios

• Los beneficiarios directos son los 6.400 pequeños productores de café que representan el 37% de la producción total de los pequeños productores de café de Nicaragua, que serán apoyados y capacitados con la finalidad de que produzcan café orgánico y bajo sombra con el fin de que lo vendan a un mayor precio y aumenten sus ingresos.
• Los beneficiarios indirectos son los consumidores y la industria de café española que conseguirán aumentar la calidad de su café, además de establecer un circuito comercial entre los productores nicaragüenses y los consumidores y la industria del café en España.

Tarea :
A continuación se presenta un artículo sobre la explotación de un recurso natural, analiza su política de trabajo y explícalo brevemente ¿Hay una política de desarrollo sostenible?.

Talando el bosque para salvarlo

Un experimento pionero en el manejo de bosques comunitarios
Por Roger Hamilton, Petén, Guatemala
El hombre apalancó sus pies en la ladera de la colina y colocó la hoja de su estridente sierra de cadena en el costado de un árbol de caoba. Su propósito era cortar un segmento del tronco para poder controlar su caída. Dos cortes en ángulo liberaron el segmento. El hombre miró en la dirección en que el árbol iba a caer. Con satisfacción se dispuso a iniciar un tercer corte en la parte opuesta del tronco. Una lluvia de serrín húmedo y aceite se desprendía de los dientes de la sierra, manchando su cara y brazos desnudos. Pronto el árbol comenzó a trepidar y a inclinarse. El hombre apartó la hoja del corte y se retiró de un salto mientras el árbol, con su carga de plantas trepadoras y bromeliáceas, se desmoronó sobre la tierra, arrastrando tras sí algunos árboles de menor tamaño. Tras unos ligeros ajustes el tronco quedó quieto.


El claro dejado por el árbol caído pronto será ocupado por retoños de árbol que compiten por tomar su lugar.
Mientras el trabajador empezaba a cortar las ramas del tronco, Sergio Gómez, el contratista de la empresa encargada de la tala, hizo un cálculo mental del valor del tronco. La cooperativa propietaria de esta tierra recibiría unos 175 dólares. Una vez el aserradero de su compañía convirtiera el tronco en tablones, su valor sería de unos 300 dólares. Cuando los tablones llegaran a Europa, donde probablemente se seccionarían en capas finas para el acabado de muebles finos o paneles, su precio probablemente alcanzaría los 1.000 dólares.
El cortar árboles no parece una actividad que contribuya a salvar el bosque tropical. Pero todo depende de cómo se efectúa la tala. En esta ocasión, la parcela de bosque está situada en el rincón más occidental de Petén, el departamento al norte de Guatemala, y fue recientemente obtenida en concesión del gobierno por un grupo de agricultores que conforman la Cooperativa El Arbolito.
La parcela es de 4.516 hectáreas, una extensión importante en una parte de Petén donde los bosques ya están bastante degradados. A pesar de la tala de 280 árboles este año, la parcela aún se ve en buen estado. El objetivo de la cooperativa es mantenerla así, al asegurar que los propietarios reciban ingresos suficientes de los troncos para que la preservación del bosque les resulte rentable. La cooperativa está dando los primeros pasos hacia esta ambiciosa meta como parte de un proyecto piloto del Programa de Desarrollo Sostenible de Petén, financiado con la ayuda del BID.
Supervivencia improbable. Gran parte de los bosques que en el pasado se extendían sin interrupción en Petén ha desaparecido. La explotación de la industria maderera en esta parte de Petén comenzó con vigor durante las décadas de la guerra civil, especialmente en el período entre 1980 y 1982. En aquel momento, la violencia era tal que muchos residentes huyeron a México. Intereses privados se introdujeron al bosque y cortaron caoba y cedro español, las especies más valiosas. Los taladores actuaron con impunidad pagando un “impuesto” a las fuerzas rebeldes que controlaban el área. Una vez que finalizó el conflicto, continuó la tala y los bosques se transformaron en pastos. El fuego aceleró el proceso. En algunos casos, el fuego destinado a desbrozar la tierra y regenerar los pastos se descontroló y quemó los bosques lindantes. En otros, la gente local quemó los bosques directamente para ahuyentar y atrapar a las pacas, un roedor grande y sabroso.


Tanto los árboles menos valiosos como las especies más preciadas son parte del plan de talado en la gestión de un bosque tropical.
Así que este no es un bosque ordinario. El programa para su manejo se plasmó en el acuerdo que firmaron los socios de la cooperativa con el gobierno cuando recibieron un contrato de concesión de la tierra de 20 años de duración. Según este plan, en vez de extraer sólo las especies de árbol más valiosas, se talarían 21 especias, algunas para madera más fina, otras para conglomerados y otras para papel y diversos usos. La tala se haría sobre la base de una rotación cuidadosa que dejaría intacta la estructura del bosque. Los socios de la cooperativa plantarían árboles en los claros que se produzcan donde se tala y realizarían otras actividades económicas, además de las tradicionales de cultivar maíz y frijol. Los socios también recibirían apoyo de la Asociación Centro Maya, una organización no gubernamental.
Desacuerdo y decisiones. Pero manejar un bosque tropical, con miles de especies, es una propuesta difícil en las mejores circunstancias. Los problemas se multiplican cuando el manejo ocurre en el nivel comunitario y está en manos de varias personas, cada una con sus intereses y punto de vista propios.


López, presidente de la cooperativa, supervisa al equipo talador de la compañía privada.
En efecto, muchos socios de la Cooperativa El Arbolito han decidido que el manejo colectivo del bosque no les conviene, y que prefieren ocuparse individualmente de las parcelas de bosque que les corresponden. En parte, la frustración de los socios se debe a los malos resultados de la tala del año anterior, aunque la culpa no fue del bosque o del plan de manejo. Se produjeron retrasos en el procesamiento de la documentación necesaria para transportar los troncos y, como resultado, muchos de estos se encontraban todavía en el bosque cuando comenzó la temporada de lluvias. Las lluvias impidieron el tránsito de los caminos y muchos troncos se pudrieron. Al final, cada socio de la cooperativa recibió sólo 135 dólares. “La gente está muy desmoralizada”, dijo el presidente de la cooperativa, Edwin Atilio López.
El técnico forestal de la Asociación Centro Maya, Edwin Castro Castellanos intentó ver el lado optimista de la historia. Dijo que conoce algunos ejemplos de bosques pequeños, de propiedad privada, que muestran signos prometedores. Admitió, sin embargo, que para un agricultor pequeño, con una familia en marcha, la tentación de convertir los árboles en dinero rápido podría resultar irresistible.
“Si dependiera de mí, lucharía a capa y espada por defender el bosque, porque lo amo”, dijo, “Pero tenemos que manejar políticas y otros asuntos que no están bajo nuestro control”.
Señaló que, aunque los bosques de Petén siguen desapareciendo con rapidez, las cosas estaban mucho peor en años pasados cuando el contrabando de tráfico de madera estaba en pleno auge. “Al menos ahora tenemos programas que ofrecen incentivos para conservar los bosques, a pesar de las trabas inevitables de la burocracia y la falta de continuidad de las políticas de una administración a otra”, declaró.
¿Cree que el bosque sobrevivirá dentro de 50 años? “Esta es nuestra visión”, contestó.
Motivación y suerte. De regreso a la sede del Programa de Desarrollo Sostenible de Petén, su director técnico, Omar Samayoa, estaba decidido a hacer retomar a la cooperativa su dirección original. “Hemos de identificar a los líderes con actitud positiva”, dijo. “Tenemos que trabajar con ellos y motivarlos”.
Reconoció que atenerse al plan original de manejo durante los próximos 20 años de la concesión será una tarea ardua. ¿Quién puede anticipar de qué manera cambiarán las políticas oficiales, si la cooperativa se mantendrá unida o si se podrán evitar los incendios? Algunos de los problemas inevitables pueden mitigarse si los socios de la cooperativa mejoran sus ingresos con otras actividades. Pero, en la última instancia, nadie conoce cuál será el destino de los bosques de Petén.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me parece interesante este artículo, puedes señalarme la página de donde lo has obtenido. Gracias